Contenido

content

Content of article

Introducción

Este capítulo de treinta y ocho versículos fue revelado en Medina. Se entiende generalmente que las suras medinenses se enfocan en el establecimiento de una sociedad musulmana funcional. Esta no es diferente, y aborda varios temas, incluida la guerra, lo que les ocurre a quienes intentan evitar que otros se conviertan al Islam, y la inutilidad de oponerse a Dios y a Su Profeta. En la época de la revelación, los incrédulos habían logrado expulsar al Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y a sus seguidores de La Meca, sin embargo, al hacerlo sellaron su propio destino. El título proviene de la mención del nombre del Profeta Muhammad en la aleya dos.

Aleyas 1 a 11: Aquellos sin protector

A quienes no creen y tratan de evitar que otros crean, Dios hará que sus obras no valgan nada. Sin embargo, a aquellos que hacen el bien y creen en lo que le fue revelado a Muhammad, la verdad proveniente de Dios, Él les eliminará sus faltas y mejorará su condición. Aquellos que no creen siguen la falsedad, mientras que quienes creen siguen la verdad. De este modo, Dios les muestra a los demás lo que realmente son.

Cuando te encuentres con incrédulos en el campo de batalla, enfréntalos y toma prisioneros, pero después de la batalla puedes liberarlos, ya sea por gracia o a través de un rescate. Dios pudo haberse vengado a Sí mismo, pero Él ordenó una lucha armada para probar a algunos de ustedes contra otros. Los muertos en la causa de Dios nunca perderán sus buenas obras. Él los guiará, mejorará su condición y los admitirá en el Paraíso que ya les ha dado a conocer.

Dios apoyará a los creyentes y les dará firmeza, mientras que los incrédulos encontrarán miseria y obras inútiles. A ellos no les gustó lo que Dios reveló, así que sus obras son vacías. Mientras viajan por la tierra, ven lo que les ocurrió a los incrédulos de las naciones pasadas. Dios los destruyó por completo, y un destino similar les espera a estos incrédulos. Dios protege a los creyentes, pero los incrédulos no tienen protector en lo absoluto.

Aleyas 12 a 19: Creyentes e hipócritas

Aquellos que creen y hacen buenas obras serán admitidos en los jardines bajo los cuales fluyen ríos. Los incrédulos pueden tomar sus placeres de este mundo, pero el Fuego será su hogar eterno. Dios destruyó muchas ciudades que eran más fuertes y poderosas que La Meca, no tuvieron ayudante. ¿Puede aquel que sigue una guía clara compararse con la persona que comete faltas a sabiendas y sigue sus propios deseos?

En las descripciones del Paraíso, se les promete a los justos ríos de agua pura, leche, vino y miel clara. Ellos también tendrán frutas de todos los tipos, y gozarán del perdón de su Señor. Esas personas no se parecen en nada a los que están en el Fuego bebiendo agua hirviendo que quema sus intestinos.

Hay algunos (los hipócritas) que estuchan a Muhammad y luego preguntan a los que saben: "¿Qué acaba de decir?". Tenían intenciones corruptas y, por ello, no entendían nada ni les importaba. Mientras que, a aquellos que buscan guía, Dios se las facilita. ¿Están esperando que el Día del Juicio los tome por sorpresa? Esperar hasta el último momento será demasiado tarde. No hay ninguna deidad excepto Dios, así que [Muhammad], pídele perdón y que perdone a los creyentes, hombres y mujeres. Dios conoce tus actividades y cuándo descansas.

Aleyas 20 a 28: Y sus obras fueron vanas

Los creyentes preguntaban por qué Dios no envió una revelación que les permitiera luchar. Sin embargo, cuando esa orden fue dada, los rostros de aquellos en cuyos corazones había hipocresía se enfermaron de miedo y temían la muerte. Habría sido mejor para ellos ser obedientes cuando se dio la opción de combatir. Si se les diera autoridad, continuarían sembrando la corrupción y rompiendo los lazos familiares. Aquellos que son malditos por Dios están ciegos y sordos. ¿Sus corazones están bloqueados, y es por eso que no reflexionan sobre las palabras del Corán?

Aquellos que volvieron a la incredulidad después de ser guiados, fuero seducidos y luego engañados por Satanás. Ellos dicen que creerán en algunos asuntos, pero Dios sabe todo acerca de sus planes. Cuando los ángeles tomen sus almas los golpearán en el rostro y en la espalda porque siguieron cosas que incurrieron en la ira de Dios y no quisieron agradarle. Él hizo inútiles sus obras.

Aleyas 29 a 38: Dios está libre de toda necesidad

¿Aquellos cuyos corazones están enfermos creen que Dios no revelará su malicia? Si Dios lo desea, puede marcarlos para que puedas decir claramente quiénes son, pero podrás distinguirlos por su discurso. Dios sabe todo lo que hacen, y serán puestos a prueba hasta que Él haga evidente a aquellos entre ustedes que se esfuerzan por la causa de Dios y son pacientes. De hecho, aquellos que no creen y que alejaron a la gente del camino de Dios, y quienes se opusieron al Profeta Muhammad incluso después de que se les aclaró la guía, no pueden dañar a Dios en forma alguna, y sus obras serán inútiles.

Creyentes, obedezcan a Dios y al Profeta Muhammad, y no permitan que sus obras sean invalidadas. Dios no perdonará a los que no creen (y mueren como incrédulos), y obstruirá a otros en su camino hacia la verdad. No dejen de avanzar contra el enemigo cuando estén en posición de fuerza. Dios está con ustedes y nunca los privará de sus buenas obras. La vida de este mundo es trivial en comparación con el Más Allá. Crean y teman a Dios, y Él les dará sus recompensas, nunca les pedirá que renuncien a todas sus posesiones. Si Él les exigiera todas sus posesiones, querrían retenerlas, exponiendo su falta de voluntad. Pero Él solo pide un poco y, sin embargo, algunos de ustedes no están dispuestos a dar. Aquellos que regatean lo que Dios pide solo se perjudican a sí mismos, porque Dios está libre de toda necesidad. Si se niegan y se apartan, Dios los reemplazará con personas que no actúen así.

Comentarios