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Como ha quedado claro en este libro, el Islam es la religión de Allah, es decir, la verdadera religión, que fue predicada por todos los Profetas y Mensajeros; Allah ha preparado una gran recompensa en este mundo y en el Más Allá para quien crea en ella y amenazó a quien no cree en ella con un severo tormento.

Puesto que Allah es el Creador, el Dueño y Señor de todo este universo y usted, el hombre, es solo una de Sus criaturas; Él lo creó a usted, y le sometió todo lo que hay en este universo, ordenó Su Ley para usted y le ordena obedecerle a Él. Por lo tanto, si usted cree, obedece Su Mandamiento y se abstiene de todo lo que Él le prohíbe, logrará lo que Él le promete, la felicidad eterna en el Más Allá y será feliz en este mundo con todo lo que Él le da en forma de favores; será como el más sabio de los hombres y tendrá el alma más pura; los Profetas, Mensajeros, personas correctas y los ángeles.

Pero si no cree y desobedece al Señor, perderá su vida terrenal y el Más Allá y se expondrá a la ira de Allah y al castigo aquí y en el Más Allá. Será como la más viciada de las criaturas, como los demonios, los corruptos y las falsas deidades y transgresores, por mencionar algunos.

Permítame contarle en detalle sobre las consecuencias de no creer:

1. Miedo y falta de seguridad: Allah promete seguridad completa en este mundo y en el Más Allá para quienes creen en Él y siguen a Sus Mensajeros. Dice Allah:

“Quienes crean y no desacrediten su fe con ninguna injusticia [idolatría] serán quienes estarán a salvo, y son ellos los encaminados.”

Corán 6:82

Allah es el que da la seguridad, el que observa a Sus criaturas, el Poseedor de todo lo que hay en el universo. Si Él ama a un siervo suyo por su fe, le da seguridad, tranquilidad y paz, pero si un siervo suyo no le es fiel, Él le quita la tranquilidad y la seguridad y esa persona tendrá miedo de su destino en el Más Allá, temerá por su propia persona y por las calamidades y enfermedades y su futuro en este mundo.

2. Vida difícil: Allah creó al hombre, lo sometió a todo lo que hay en este universo y dividió para cada criatura el sustento y la vida. Así verá que un pájaro sale de su nido para buscar alimento y lo recoge. Luego va de una rama a la otra y canta con un tono melodioso. El hombre también es una de estas criaturas para quienes Allah ha asignado provisión y esperanza de vida. Por lo tanto, si el hombre cree en su Señor y se mantiene firme a Su Ley, Allah le dará felicidad y estabilidad y le hará fáciles las cosas, aún si no posee más que el mínimo medio de vida.

Sin embargo, si no tiene fe en su Señor y se siente muy superior como para adorarlo, Allah hará que su vida sea difícil y lo hará sufrir con dolor y penurias aún si el hombre tiene todos los medios de comodidad y disfrute a su disposición. ¿No ve acaso la gran cantidad de suicidios en países donde los medios de vida y riqueza están garantizados para sus ciudadanos? ¿No ve acaso todos los tipos de muebles y lujos que se utilizan para disfrutar de esta vida? La causa de toda esta extravagancia es la falta de fe en el corazón, el sentimiento de una opresión constante y de dificultades para lograr eliminar todas estas preocupaciones por todos los medios posibles. Dice Allah en Su libro:

“Mas quien se aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera, y el Día del Juicio le resucitaremos ciego.”

Corán 20:124

3. Vivirá en guerra continua con su propia alma y con el mundo que lo rodea.

Esto es porque su alma fue creada para creer en el monoteísmo. Dice Allah:

“Ella es la inclinación natural con la que Allah creó a los hombres.”

Corán 30:30

Su cuerpo se rinde ante su Señor y se mueve según Sus leyes, pero el incrédulo insiste en ir contra su propia naturaleza, y vive su vida en rebeldía contra su Señor. Si bien su cuerpo se rinde ante la voluntad del Creador, su propia voluntad se opone.

Estará en guerra constante con el mundo que lo rodea en el sentido que todo este universo desde su galaxia más grande hasta el insecto más pequeño se mueve según cómo Allah lo ha ordenado. Dice Allah:

“Luego estableció crear el cielo, el cual era humo [en un principio], y les dijo al cielo y a la Tierra: ¿Me obedeceréis de buen grado, o por la fuerza? Respondieron: Te obedecemos con sumisión.”

Corán 41:11

El universo ama a quien voluntariamente se somete a Allah y detesta a quien no lo hace. El incrédulo es el extraño de este universo pues se convierte en opositor del Señor, es por eso que es apropiado que los cielos y la tierra y todas las otras criaturas lo detesten como también a su falta de fe y ateísmo. Dice Allah:

“Dicen: El Clemente tuvo un hijo. Por cierto que han dicho algo terrible; Estuvieron los cielos a punto de hendirse, la Tierra de abrirse, y las montañas de caer derrumbadas. Porque Le atribuyeron un hijo al Clemente. No es propio [de la grandiosidad] del Clemente tener un hijo. Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos ante el Clemente.”

Corán 19:88-93

Dice lo siguiente sobre Faraón y su ejército:

“Y no lloraron por ellos ni el cielo ni la Tierra [pues no realizaron ninguna obra piadosa], y no se les tuvo consideración [con el castigo].”

Corán 44:29

4. Vive una vida de ignorancia:

Pues la incredulidad es ignorancia, más que la mayor de las ignorancias; porque el incrédulo ignora a su Señor. Ve al universo que fue creado por su Señor de la forma más maravillosa, se ve a sí mismo con la grandeza de la mano de Allah pero ignora al Creador de este universo y al Constructor de su propio ser; ¿no es esto acaso una tremenda ignorancia?

5. Vive la vida del que se hace daño a sí mismo y a todo lo que lo rodea:

Esto es así porque sometió a su propio ser con fines distintos para los que fue creado. No adora a su Señor pero sí a otros. La injusticia es poner algo en un lugar que no le pertenece; y qué tipo de injusticia es mayor que realizar actos de adoración a quienes no lo merecen. Luqmán le dijo a su hijo lo siguiente mientras explicaba lo terrible del politeísmo:

“Y [recuerda] cuando Luqmán exhortó a su hijo diciéndole: ¡Oh, hijito! No Le atribuyas a Allah copartícipes, pues la idolatría es una enorme injusticia.”

Corán 31:13

También es injusto para las personas y criaturas que lo rodean; porque no reconoce el derecho de Aquel que lo merece. El Día de la Resurrección, todo hombre o animal a quien haya dañado se parará frente a él y cobrará justicia.

6. Se expone a la ira de Allah:

Se expone a las calamidades y penurias como un castigo inmediato por su falta de fe. Dice Allah:

“¿Acaso se sienten a salvo quienes se confabularon [contra el Profeta] de que Allah los haga tragar por la tierra, o de que le llegue el castigo por donde menos lo esperan? ¿O de que les sorprenda ocupados en sus quehaceres sin que puedan evitarlo? ¿O de que les alcance gradualmente? Por cierto que vuestro Señor es Compasivo, Misericordioso [y no les adelantará el castigo].”

Corán 16:45-47

También dice:

“Si existiera un libro revelado que pudiera mover las montañas, abrir la tierra, o hacer hablar a los muertos ése sería el Corán. Todos los asuntos dependen del decreto de Allah. Acaso no saben los creyentes que si Allah quisiera guiaría a todos los hombres. Y los incrédulos seguirán padeciendo calamidades que azotarán a su territorio y a sus alrededores por su incredulidad, hasta que les llegue el castigo con el que Allah les ha amenazado. Allah no quebrantará su promesa.”

Corán 13:31

Dice lo siguiente en otro versículo:

“¿O acaso se sentían seguros los habitantes de las ciudades de que no les llegaría Nuestro castigo por la mañana, cuando estuviesen distraídos?”

Corán 7:98

Ese es el destino del hombre que le da la espalda al recuerdo de Allah. Allah nos dice lo siguiente sobre los castigos de pueblos antiguos que eran incrédulos:

“¿O acaso se sentían seguros los habitantes de las ciudades de que no les llegaría Nuestro castigo por la mañana, cuando estuviesen distraídos?”

Corán 40:9

7. El fracaso y la pérdida serán suyos: Debido a su error, el hombre pierde lo más grande que disfrutan los corazones y las almas, que es conocer a Allah, meditar en Él y sentir tranquilidad con Él. También pierde el mundo, pues vive allí una vida angustiada y confusa y pierde su propia alma para la cual amasa la riqueza de este mundo; pues la somete a un fin distinto para el que fue creada. Por lo tanto, no logra con ella la felicidad en este mundo, pues crea una vida de miseria y provoca que muera en miseria y caerá entre los miserables. Dice Allah:

“Pero quienes sus malas obras sean las que más pesen habrán perdido por haber negado Nuestros signos.”

Corán 7:9

También perderá su familia, pues vive con ellos sin creer en Allah y ellos también serán como él y vivirán en miseria y penurias y su destino será el Fuego del Infierno. Dice Allah:

“Ciertamente los perdedores son quienes el Día de la Resurrección se pierdan a sí mismos y a sus familias [por no haberse precavido del tormento].”

Corán 39:15, 42:45.

El Día de la Resurrección irán al Infierno, donde se halla el mal. Dice Allah:

“[Y se ordenará a los Ángeles diciéndoles:] Congregad a quienes fueron [idólatras e] inicuos junto con sus pares [en la incredulidad] y a los [ídolos] que adoraban. En vez de Allah, luego arriadlos por el camino que les conducirá al Infierno.' “

Corán 37:22-23

8. Vivirá como un incrédulo que no cree en su Señor y que niega Sus bendiciones: Pues Allah lo creó de la nada y lo llenó de favores, ¿cómo puede entonces adorar y agradecer a otros que no sean Allah? ¿Qué ingratitud es mayor y más venenosa que esta?

9. Se le negará la vida real y fructífera: Esto es así porque el hombre que merece la vida es el que cree en su Señor, conoce su meta, reconoce su destino y está seguro de su resurrección. Por lo tanto, le da derecho a quien lo merece. No suprime la verdad ni daña a ninguna criatura. Vive una vida feliz y logra una buena vida en este mundo y en el Más Allá. Dice Allah:

“Al creyente que obre rectamente, sea varón o mujer, le concederemos una vida buena y le multiplicaremos la recompensa de sus obras.”

Corán 16:97

Y en el Más Allá su recompensa será:

“[Si hacéis esto, Allah] Os perdonará vuestros pecados y os ingresará en jardines por donde corren los ríos, y habitaréis en hermosas moradas en los jardines del Edén. ¡Ése es el éxito grandioso!”

Corán 61:12

Pero todo aquel que viva en este mundo esclavo de sus pasiones, no conocerá a su Señor ni tampoco su meta y su destino. Su único objetivo es comer, beber y dormir. ¿Cuál es entonces la diferencia entre este hombre y los animales? Dice Allah:

“Por cierto que hemos creado muchos genios y hombres que irán al Infierno por sus obras. Éstos tienes corazones pero no pueden comprender, ojos pero no pueden ver y oídos pero no pueden oír. Son como los ganados que no razonan, o peor aún. Éstos son los que se comportan con indiferencia [a Nuestros signos].”

Corán 7:179

También dice:

“¿Acaso crees que escuchan con atención tus palabras y reflexionan? Ellos son como los ganados que no razonan, o peor aún.”

Corán 25:44.

10. Vive por siempre en el tormento: Porque el incrédulo pasa de un tormento a otro. Sale de este mundo, después de haber probado todas sus penurias, al Más Allá. En la primera etapa del Más Allá, los ángeles de la muerte se acercan a él y llegan luego los ángeles del tormento que le darán el castigo merecido. Allah dice:

“Y si vieras [que terrible es] cuando los Ángeles toman las almas de los incrédulos al morir y les golpean sus rostros y sus espaldas, y les dicen: Sufrid el tormento del Infierno.”

Corán 8:50

Luego su alma parte y cuando es colocado en la tumba, se encuentra con un tormento aún mayor. Dice Allah lo siguiente sobre el Pueblo del Faraón:

“[Y en la tumba] El fuego les alcanzará a ellos por la mañana y la tarde, y el día que llegue la Hora [del Juicio, se le ordenará a los Ángeles:] Arriad a la familia del Faraón al más severo castigo.”

Corán 40:46

El Día de la Resurrección, cuando las criaturas son levantadas de sus tumbas y quedan expuestas las acciones y el incrédulo ve que Allah las ha enumerado a todas en ese libro del cual dice:

“A cada uno se le expondrá el registro de sus obras, y verás a los pecadores que por temor a su contenido dirán: ¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de registro es éste, que no deja nada grande ni pequeño sin enumerar? Encontrarán mencionado todo cuanto hubieren cometido, y tu Señor no oprimirá a nadie.”

Corán 18:49.

Ante esta situación, el incrédulo deseará convertirse en polvo. Dice Allah en el Corán:

“Por cierto que os hemos advertido de un castigo cercano. Ese día el hombre contemplará sus propias obras, y el incrédulo dirá: ¡Ojalá fuera polvo [para no ser juzgado]!”

Corán 78:40.

Debido al horror de ese Día, el hombre deseará ser dueño de todo lo que hay en la tierra para así poder pagar con ello su rescatarse del tormento de ese Día.

“Si los inicuos poseyeran todo cuanto hay en la Tierra, y otra cantidad semejante, querrían entregarlo como rescate para salvarse del castigo el Día de la Resurrección; pero Allah ya les mostrará lo que no se imaginan.”

Corán 39:47.

El Corán también menciona:

“A pesar de verles, querrá el pecador salvarse del castigo de ese día ofreciendo como rescate a sus propios hijos, a su esposa, a su hermano, a sus parientes en quienes él se apoyaba, y a todos los habitantes de la Tierra con tal de salvarse.”

Corán 70:11-14.

Pues esa es la morada de la recompensa, porque el hombre obtendrá una recompensa por sus acciones; si son buenas, obtendrá una buena recompensa y si son malas, obtendrá un castigo. Y el peor castigo que un incrédulo puede encontrar el Día de la Resurrección es el del Fuego del Infierno en el que Allah ha provisto distintos tipos de retribución para sus habitantes para que puedan saborear el tormento resultante de sus acciones. Dice Allah:

“[Se les dirá:] Éste es el Infierno que desmentían los pecadores. Y rondarán por el fuego y el agua hirviendo.”

Corán 55:43-44.

También nos informa de la vestimenta de los habitantes del Infierno:

“Éstos [los creyentes y los incrédulos] son dos grupos que disputan acerca de su Señor; pero sabed que los incrédulos serán cubiertos con prendas de alquitrán caliente en el Infierno y se verterá sobre sus cabezas agua hirviendo. Les abrasará sus vientres y su piel, y serán atormentados allí con garfios de hierro.”

Corán 22:19-21.





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