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Abdullah:  Sí, especialmente su concepción errada de quién fue Jesús.

Derek:  ¡Dios mío! ¡Me han engañado! Realmente, me siento religiosamente violado. He sido engañado sólo porque seguí ciegamente la religión con la que nací y no me preocupé por investigarla a fondo. Pero dentro de mí aún hay algo que me impide aceptar el Islam, aun cuando el Islam es sin duda la religión verdadera.

Abdullah: Tu último comentario muestra que eres musulmán, no cristiano, y si realmente amas a Dios y a Su Mensajero Jesús, seguirás el Islam y al Profeta Muhammad, que Dios lo bendiga. Rompe esa barrera dentro de ti y regresa al camino de tus ancestros. Ahora eres libre porque estás buscando la Verdad, y nuestro gran profeta Jesús nos dijo que buscáramos la Verdad y la Verdad nos haría libres. De modo que serás un hombre libre en cuanto lo aceptes. Sé lo suficientemente fuerte para aceptar el Islam como la Verdad, sin ninguna vacilación de tu parte, y encontrarás la verdadera libertad y la felicidad real que nunca has sentido antes.

Derek:   Francamente, estoy preocupado por la forma negativa como el Islam y los musulmanes son mostrados en los medios. En Occidente hay un estigma asociado al hecho de ser musulmán, y no estoy preparado para vivir con tal estigma.

Abdullah:  Es por esto que me he dedicado a contarle a la gente la verdad sobre el Islam.

Derek:  Entonces, ¿cuál es la imagen real del Islam?

Abdullah:  La imagen real del Islam está transmitida en el Corán, que está ejemplificado por el profeta Muhammad. La realidad es que no es justo juzgar a una religión sólo por los actos de sus seguidores, puesto que hay buenos y malos seguidores en toda religión. Lo correcto es juzgar a una religión por su revelación documentada proveniente de Dios, y por el Profeta que trajo esa revelación.

Derek:  Ya veo. Estoy de acuerdo contigo, pero aún me preocupa la reacción de mi familia y de mis amigos si saben que soy musulmán.

Abdullah:  Hermano, en el Día del Juicio nadie será capaz de ayudarte, ni siquiera tu madre, tu padre o cualquiera de tus amigos (está dicho en el Corán 31:33). De modo que si crees que el Islam es la religión verdadera, debes abrazarlo y vivir tu vida para agradar a Aquel que te creó. Sé una antorcha luminosa para ellos. No retrases tu ingreso al Islam. Si mueres antes de hacerte musulmán, será demasiado tarde (lo dice el Corán 2:132, 3:102, 3:85). Así que aprovecha ahora esta oportunidad. Sólo puedes remediar ese dolor interno haciéndote musulmán y siendo capaz en el futuro, si Dios quiere, de venir a hacer la peregrinación (Hayy).

Derek:  Eres un hombre muy sabio. Quiero decirte que a veces cuando veo televisión por satélite, en especial en la temporada del Hayy, gente de diferentes colores y razas sentados lado a lado y adorando a Dios, siento un dolor profundo en mi corazón y algo me urge a hablar con alguien que sepa más de esta gran religión que puede reunir a todas las razas en el mismo lugar. Gracias a ti he encontrado a esa persona. Por favor, ayúdame a hacerme musulmán.

Abdullah: Hermano, vamos a ir paso a paso. Primero, entra al Islam diciendo: Atestiguo que no hay nadie merecedor de adoración sino sólo Dios (Al-lah), y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Atestiguo que Jesús es Su Profeta y Mensajero. Digámoslo de nuevo: Atestiguo que no hay nadie merecedor de adoración sino sólo Dios (Al-lah), y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Atestiguo que Jesús es Su Profeta y Mensajero.

Derek:  Atestiguo que no hay nadie merecedor de adoración sino sólo Dios (Al-lah), y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Atestiguo que Jesús es Su Profeta y Mensajero.

Abdullah:  A propósito, el nombre de Jesús no es Jesús, ese es un nombre latinizado. Su nombre real es ‘Isa. Ahora vas a decir lo mismo en árabe, el idioma del Corán. Voy a transliterarlo para ti: Ash-hadu an la ilaha il-la Al-lah, wa ash-hadu anna Muhammadan rasulul Al-lah; wa ash-hadu anna ‘Isa ‘abdul-lahi wa rasuluhu.

Derek:  Ash-hadu an la ilaha il-la Al-lah, wa ash-hadu anna Muhammadan rasulu Al-lah; wa ash-hadu anna ‘Isa ‘abdul-lahi wa rasuluhu.

Abdullah:  Hermano, di: ¡Dios es el más Grande! Porque ahora eres musulmán. Ya no eres cristiano. Estás en la Casa del Islam. Si estuviera contigo, me gustaría abrazarte como mi hermano en el Islam. ¿Cómo te sientes ahora? Te has quitado un peso de encima y te sientes ligero, ¿no es así?

Derek:  Si estuvieras conmigo ahora, verías mis lágrimas llegar a mi cuello. Eres un gran hermano. Siento que acabo de nacer. Así es como me siento ahora. No tengo que escuchar las palabras de los sacerdotes en la iglesia, que a sabiendas o sin saberlo, llevan a la gente por el mal camino. Espero ser un buen siervo de Dios.

Abdullah:  Sabes que ha salido de ti la incredulidad y ha sido remplazada por la creencia. Ahora estás limpio, porque cuando alguien abraza el Islam con sinceridad, Dios le perdona todos sus pecados pasados. De modo que ve a uno de los centros islámicos que hay por todo el mundo, anuncia allí tu Islam y continúa aprendiendo más del Islam. Además, busca un libro sobre la oración en el Islam y practícala. Esto es esencial. Ahora, después que hayas terminado conmigo, debes tomar una ducha para purificarte de tus creencias erróneas anteriores. Recuerda alejarte de las malas compañías y busca estar con personas que sean musulmanes correctos. Además, ten cuidado con aquellos que se hacen llamar musulmanes pero convocan a ideas nacionalistas o racistas, que son rechazadas en el Islam. Te amo como hermano en el Islam y espero verte un día y escuchar tu voz.

Derek:  Haré lo que me dices. Y mañana iré al centro islámico. Gracias por mostrarme la Verdad. Haré mi mayor esfuerzo para conocer a la gente que sabe del Islam con seguridad. Que Dios nos ayude a guiar a más personas hacia la verdadera palabra de Dios. No existe divinidad sino sólo Dios (Al-lah) y Muhammad es Su Mensajero. Bueno, es tan difícil para mí como para ti dejarte.

Abdullah:  Bueno hermano, no me dejarás por mucho tiempo. Estaré pronto contigo a través de mis súplicas, si Dios quiere. Reza por mí, hermano.

Derek:  Bueno, gracias, te quiero aunque no te conozco aún. Pero es suficiente para mí recordar que un día, un hombre muy querido me recogió del barro de la vida. Por favor, enséñame otra palabra islámica en árabe, para poder usarla en el centro islámico.

Abdullah:  As-Salamu ‘Alaikum Warahmatul-lahi Wabarakatuh

y Astagfirul-lah.

Derek:  ¿Qué significan?

Abdullah:  Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean contigo. Esto se utiliza como saludo por todos los musulmanes. La última palabra significa: ¡Dios, perdóname! Bien, tengo que dejarte, pero no será por mucho tiempo.

Derek:  As-Salamu ‘Alaikum Warahmatul-lahi Wabarakatuh y Astagfirul-lah por haber estado desviado de la Verdad todos estos años. Que Dios te bendiga. Te has ganado un lugar especial en mi corazón y nunca te olvidaré. Adiós y hasta pronto. Tu hermano en el Islam, Derek, pero voy a llamarme ‘Isa a partir de ahora.

Abdullah:  Está bien, ‘Isa. Voy a dejarte unas palabras finales de inspiración. En verdad, el objetivo último de cada persona es estar para siempre en el Paraíso. Esta recompensa del Paraíso es muy grande como para no tener precio. Este precio es la fe verdadera, que es obedecer a Dios y seguir la Sunnah del Profeta Muhammad. Este es el camino hacia el Paraíso. ¡Sigamos en contacto! ¡As-Salamu ‘Alaikum!

Derek:  Bien. As-Salamu ‘Alaikum Warahmatul-lahi Wabarakatuh.

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