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Las grandes religiones, sus viejos libros y antiguas leyes se han convertido en presas fáciles de los frívolos y fraudulentos, un objeto de burla para los distorsionadores y los hipócritas y blanco de incidentes sangrientos y grandes calamidades de tal manera que han perdido su espíritu y su forma. Si sus primeros seguidores y profetas resucitaran hoy, seguramente los habrían negado e ignorado por completo.

El Judaísmo, en la actualidad, se ha convertido en una serie de rituales y tradiciones sin espíritu ni vida. Aparte de esto, es una religión racial especial a una raza particular y no lleva un mensaje para el mundo, ni tampoco una misión para la gente ni misericordia alguna para la humanidad.

Esta religión se ha visto afectada en su credo fundamental que se convirtió en su lema contra otras religiones y pueblos. Era una religión válida cuando era la religión del monoteísmo que los Profetas Abraham y Jacob les ordenaban seguir a sus pueblos. Los judíos adoptaron muchos conceptos de las creencias de pueblos corruptos con quienes eran vecinos o de quienes eran súbditos. También adoptaron costumbres y tradiciones paganas de estos pueblos. Esto fue confirmado por historiadores judíos imparciales. En la Enciclopedia Judía, podemos leer lo siguiente:

“La ira de los profetas por la adoración de imágenes indica que el adorar ídolos y falsas deidades se había internado en los corazones de los israelitas y que habían adoptado creencias politeístas y supersticiosas. El Talmud también da cuenta del hecho que el paganismo tiene una atracción particular para los judíos”.[1]

El Talmud de Babel[2], que los judíos adoran en extremo y prefieren por sobre la Tora, circulaba de manera extendida entre los judíos del siglo VI, y contiene una gran cantidad de manifestaciones de su simpleza mental, dichos absurdos, comportamiento insolente frente a Allah, burlas sobre la realidad y un manoseo de la religión y el intelecto humano, mostrando hasta que punto la comunidad judía de esa era se ha degenerado intelectual y religiosamente.[3]

En cuanto al Cristianismo[4], también se vio afectado desde sus primeros días por distorsiones de extremistas, alteraciones de los ignorantes y el paganismo de los romanos que decían ser cristianos.[5]

Todas estas distorsiones, alteraciones y paganismo se han convertido en la parva bajo la cual fueron enterradas todas las grandes enseñanzas de Cristo y la luz del monoteísmo y la sincera adoración de Allah fueron escondidas bajo estas nubes.

Un escritor cristiano habla del punto al que ha llegado la trinidad en la sociedad cristiana desde finales del siglo IV después de Cristo:

“La creencia de que Dios consiste de tres deidades diferentes había penetrado la vida interior del mundo cristiano y sus pensamientos desde los últimos veinticinco años del siglo IV y se había convertido en el credo reconocido oficialmente en todas partes del mundo cristiano desde entonces. Además, el desarrollo de la Trinidad y su secreto no fueron revelados sino hasta la segunda mitad del siglo XIX D.C.”[6]

Un historiador cristiano contemporáneo[7] habla en su libro “History of Christianity in the Light of Modern Science” sobre la aparición del paganismo en la sociedad cristiana en diferentes formas y la diversidad de los cristianos a la hora de adoptar ritos religiosos, costumbres y héroes paganos de pueblos y religiones con una antigua tradición de idolatría con el pretexto de imitar o admirar. Dijo lo siguiente:

“El paganismo ha terminado pero no ha sido eliminado por completo. Por el contrario, ha penetrado en los corazones y todo en él ha sido permitido con tolerancia para continuar oculto bajo el nombre del Cristianismo. Los que abandonaron a sus dioses y héroes tomaron a uno de sus mártires y le dieron el título de sus anteriores dioses y luego erigieron una estatua en su nombre. Así se transfirieron el politeísmo y la idolatría a estos mártires locales. Hacia finales de ese siglo, la adoración de mártires y santos se había extendido en todo el mundo cristiano y había formado un nuevo credo que enseña que los santos tienen atributos divinos. Estos santos eran hombres divinizados y por lo tanto intermediarios entre Dios y el hombre y se les dio nuevos nombres a los festivales paganos hasta que el antiguo festival pagano del Sol fue convertido en la Navidad cristiana en el año 400 de la Era Cristiana”.

En cuanto a los Zoroastrianos, eran conocidos desde la antigüedad por ser adoradores de los elementos naturales, el mayor de ellos siendo el fuego. Finalmente se han dedicado a adorarlo y le han construido altares y templos a tal punto que las casas de fuego se han vuelto muy comunes en muchos sitios de su país y desaparecen todas las otras religiones y credos excepto la adoración del fuego y el sol. La religión, según estas personas, consiste meramente en ritos y tradiciones practicados en lugares especiales.”[8]

El autor danés que escribió el libro “Iran during the reign of Sasanids” describe a sus líderes religiosos y sus funciones de la siguiente manera: “Estos funcionarios deben adorar al fuego cuatro veces al día. Además, también adoraban la luna, el fuego y el agua. Tenían la orden de no dejar apagar el fuego ni que el fuego toque el agua ni que el metal se oxidara, porque también adoraban el metal.”[9]

Los Zoroastrianos también practicaban el dualismo o maniqueísmo constantemente y ese era su lema. Creían en dos dioses; el dios de la luz o dios del bien, al que llamaban “ahur mazda” o “Yazdan” y por otro lado el dios de la oscuridad o del mal, y a éste lo llamaban “ahur man”. Ambos están constantemente en conflicto entre sí.[10]

En cuanto al Budismo, la religión prevaleciente en la India y Asia Media, es un paganismo en el cual sus seguidores llevan consigo los ídolos dondequiera que vayan. Construyen templos para estos ídolos y levantan la estatua de “Buda” en todo lugar donde se instalan. [11]

El Brahmanismo, la religión de la India, ha sido popular con muchas deidades. Su paganismo llegó a su cúspide en el siglo VI de la Era Cristiana cuando sus deidades rondaban los 330 millones de dioses[12]. Todo lo que rodea al Brahmanismo se convierte en maravilloso, útil y digno de ser adorado. Durante esa era, el arte de hacer ídolos se volvió muy lucrativo y una gran cantidad de artistas idólatras tallaron otros tantos ídolos de distintas formas.

El escritor hindú C. V. Vidya escribió en su libro “The History of Medieval Hindu” al hablar sobre la era del Rey Harash (606-648 D.C.), que es la era que sigue al advenimiento del Islam en Arabia:

“El Hinduismo y el Budismo son religiones iguales de paganas aunque el Budismo puede haber superado al Hinduismo en el paganismo. El origen del Budismo fue la negación de la existencia de un Señor pero gradualmente adoptó a Buda (su fundador) como la mayor deidad. Más tarde agregó otras deidades como los Bodhistavas. El paganismo llegó a su cúspide en la India en tal medida que el nombre Buda se convirtió en sinónimo de ídolo o estatua en algunos idiomas orientales”. No caben dudas de que el paganismo se ha extendido enormemente en el mundo contemporáneo. El mundo entero, desde el océano Atlántico al Pacífico, se halla inmerso en el paganismo. Es como si el Cristianismo, las religiones Semíticas y el Budismo compitieran por glorificar y divinizar a los ídolos como en una carrera de caballos.[13]

Otro hindú dijo en su libro “The Prevailing Hinduism” que el arte de hacer ídolos aún no ha terminado, sino que siguen sumándose pequeños ídolos al ‘complejo de deidades’ en grandes cantidades a lo largo de distintos períodos históricos y que su número es prácticamente imposible de establecer.[14]

Esa es la condición de las religiones del mundo. En cuanto a los países civilizados donde se establecieron grandes gobiernos, donde florecieron las y que fueron el fundamento de la civilización, la industria y las artes, se han convertido en países sin religiones; países que habían perdido su origen y poder, en los que no existen reformistas y maestros ejemplares, donde el ateísmo se proclama públicamente, donde proliferó la corrupción de todo tipo, donde se cambiaron todos los estándares y donde el hombre ha perdido totalmente su valor frente a sí mismo. Es por esto que hay tantos casos de suicidios, que se han cortado los lazos familiares, que las relaciones sociales van en decadencia, que las clínicas de psicología están abarrotadas de pacientes y que se ha establecido el mercado de los adivinos charlatanes y supersticiosos. En estas supuestas naciones civilizadas, el hombre intenta todo lo que se pueda disfrutar y sigue todo credo inventado e innovado, buscando saciar la demanda de su alma, ser feliz por un momento y alcanzar algo de paz mental. Pero todas esas felicidades, todos esos credos y teorías, no logran darle sus metas, y continuará en la miseria psicológica y el tormento espiritual hasta tanto pueda establecer una relación con su Creador y adorarlo según la manera que a Él le complace y que Él envió a Sus Mensajeros. Dice Allah, al describir la condición de la persona que se aleja de su Señor y busca la guía en otros aparte de él:

“Mas quien se aleje de Mi Mensaje llevará una vida mísera, y el Día del Juicio le resucitaremos ciego.”

(Corán 20:124)

Él, Glorificado sea, también nos informa sobre la vida de los verdaderos creyentes y su felicidad en esta vida mundana con estas palabras:

“Quienes crean y no desacrediten su fe con ninguna injusticia [idolatría] serán quienes estarán a salvo, y son ellos los encaminados.”

(Corán 6:82)

Él, cuya alabanza es grande, nos dice:

“En cambio, los bienaventurados estarán en el Paraíso eternamente al igual que los cielos y la tierra [en la otra vida], que perdurarán para siempre, salvo aquellos para quienes Allah decretó que debían permanecer un tiempo en el Infierno [para purificar sus pecados]. Ciertamente serán recompensados con una gracia infinita.”

(Corán 11:108)

Si aplicamos los criterios de la verdadera religión a todas estas religiones veremos que carecen de dichos criterios, excepto el Islam, como queda claro de la anterior exposición.

El mayor elemento del que carecen todas estas religiones es el monoteísmo. Pues sus seguidores le han asociado otros dioses a Allah en la adoración, además del hecho de que estas religiones no les dan a las personas una ley que se pueda aplicar en todo sitio y momento y que las proteja a ellas, a sus vidas, su fe, su honor, sus hijos y sus pertenencias. Estas religiones tampoco guían a las personas a la Ley de Allah que Él ordena seguir ni tampoco les dan a sus seguidores paz ni felicidad, como resultado de sus contradicciones inherentes.

En lo que respecta al Islam, usted verá en los próximos capítulos que es la verdadera religión de Allah con la que Él está complacido y que Él ha escogido para la humanidad como religión.

Al final de esta sección, es apropiado que definamos la esencia de los profetas y la necesidad que los hombres tienen de ellos; y explicar las bases de la misión de los Mensajeros y la realidad del último y eterno mensaje del Islam.

  1. Ver Jewish Encyclopedia Vol. XLL. P 568-569
  2. El ‘Talmud’ significa ‘Libro Judío de enseñanzas religiosas y morales’. Es una compilación de notas y aclaraciones del libro ‘al Mishna’ que significa ‘la ley’.
  3. Para más información ver “Los Judíos según el Talmud”, por Dr. Rohlange.
  4. [4] Para más detalles ver “Al-yawaab as-Sahih liman baddala dinal-masih” por Sheij Islaam Ibn Taymiyyah; “Izhaar al-Haqq” por Rahmatullaah Al-Hindi y “Tuhfatul-Arib fi radd ‘alaa ubbaad As-Salib”, por Abdullah At-Turyumaan, quien era cristiano y se convirtió al Islam.
  5. Ver “The Struggle between Religion and Science”, (p.40-41) por Draper.
  6. Ver New Catholic Encyclopaedia, The Holy trinity Vol. 14 P. 295.
  7. Rev James Houston Baxter, History of Christianity in the Light of Modern Knowledge”, Glasgow 1929 p. 407.
  8. Ver libro “Iran during the reign of Sasanids” y “History of Iran” por Shain Makareus.
  9. Iran during the reign of Sasanids, p. 155
  10. Iran during the reign of Sasanids, p. 155
  11. Ver “The Ancient India”, by Aishura Toba y “The Discovery of India” por Jawahar lal Nehru, ex primer ministro de la India. p. 201-202.
  12. Ver “Ancient India” por R. Dit, 3/287; y “The Prevailing Hinduism”, por L.S.S.O. Malley p. 6-7.
  13. C.V. Vidya: History of Medieval Hindu. Vol. I (Pune 1921)
  14. Ver “As-Siratun-nabawiyyah” por Abil Hasan An-Nadwi p. 19-28.


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