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Si a un musulmán se le pregunta ¿Quién es tu Dios?, tal vez responderá: “Mi Dios es el Misericordioso, fuente de toda Misericordia”.  De acuerdo a las fuentes islámicas, los profetas, así como advirtieron sobre el castigo de Dios a los pecadores, también enfatizaron la inmensa Misericordia de Dios.  En el Libro Sagrado del Islam, Dios se presenta a Sí mismo así:

“Él es Dios, no hay otra divinidad salvo Él, Conocedor de lo oculto y de lo manifiesto.  Él es Clemente, Misericordioso.” 

(Corán 59:22)

En el vocabulario islámico, Ar-Rahmán y Ar-Rahím, son dos nombres propios de Dios, ambas palabras derivan del vocablo ráhmah que significa clemencia, misericordia y también trato compasivo y amable.  Ar-Rahmán describe la cualidad de Dios de ser Todo Misericordioso, Ar-Rahím se refiere a sus acciones de misericordia y a que ésta alcanza a toda su creación.

“Diles: Y sea que Le invoquéis diciendo: ¡Oh, Allah!  ¡Oh, Clemente!  O cualquier otro nombre con el que Le invoquéis, Él os oirá.  Sabed que Él posee los nombres [y atributos] más sublimes.”

(Corán 17:110)

Estos dos nombres de Dios, son los más mencionados en el Corán, Ar-Rahmán, se menciona cincuenta y siete veces, Ar-Rahím es mencionado el doble de veces[1], y ambos nombres aparecen juntos al principio de cada capítulo.

Además, para enfatizar el amor y la clemencia divinas, el Profeta dijo:

“Ciertamente Dios es Amable y ama la amabilidad, Él da amablemente y sin aspereza.” 

(Sahih Muslim)

Además de ser nombres de Dios, son Sus atributos, y se refieren a la relación de Dios con su creación.

“Alabado sea Dios, Señor del Universo, El Clemente, El Misericordioso.” 

(Corán 1:2-3)

Estos dos nombres de Dios, son mencionados por todo musulmán en cada una de sus oraciones, al menos diez y siete veces al día, cuando recitan:

“En el Nombre de Dios, El Clemente, El Misericordioso, Alabado sea Dios, Señor del Universo, El Clemente, El Misericordioso.”

(Corán 1:1-3)

Estas poderosas palabras invocan la respuesta divina:

“Cuando el siervo dice: Alabado sea Dios, Señor del Universo, Yo (Dios) digo: Mi siervo me ha invocado.  Cuando mi siervo dice El Clemente, El Misericordioso, digo: Mi siervo me ha glorificado.” 

(Sahih Muslim)

Estos dos nombres, son un recordatorio constante para los musulmanes de la Misericordia divina que Dios depara a sus criaturas.  Sólo un capítulo del Sagrado Corán no comienza con la frase En el nombre de Dios, El Clemente, el Misericordioso.  Los musulmanes repiten esta fórmula cada vez que van a beber, comer, o comenzar cualquier asunto importante.

La invocación contenida en estas palabras es importante al comenzar cada asunto en este mundo, ya que de esta manera se expresa el deseo de que dicha actividad sea bendecida, y que en última instancia, todo éxito dependerá de Dios.

Esta frase también es un motivo recurrente en la ornamentación de la escritura como en los edificios.

En el nombre de Dios, El Clemente, El Misericordioso, Caligrafía de Yusuf, artista alemán.

Por supuesto, entregar misericordia requiere alguien que la reciba, y quien reciba misericordia debe estar necesitado de ella.  La misericordia perfecta alcanza al necesitado de ella, en tanto, la misericordia ilimitada alcanza para todas las criaturas y su efecto nos alcanza tanto en esta como en la otra vida.

Según la doctrina islámica, el creyente desarrolla una relación directa con Dios, que es Amoroso y Misericordioso.  Siempre está listo a responder las súplicas, perdonar los pecados y escuchar a los que rezan.  Dios no es Misericordioso como lo es el ser humano, en el sentido de lamentarse y sentir pena.  Dios no necesita convertirse en hombre para conocer el sufrimiento; Su Misericordia, es uno de sus atributos de perfección, una señal de su Santidad, de los ilimitados favores para con su creación.

La Misericordia de Dios es enorme:

“…Vuestro Señor es inmensamente Misericordioso…”

(Corán 6:147)

Alcanza a todo lo que existe:

“…Mi Misericordia lo abarca todo…” 

(Corán 7:156)

La creación misma es una demostración del favor Divino, de la Misericordia y el Amor de Dios, quien nos invita a observar los signos de su Misericordia que nos rodean.

“Observa, pues, la Misericordia de Dios, y como Él vivifica la tierra luego de la sequía; ciertamente Él resucitará a los muertos…” 

(Corán 30:50)

Dios ama a los compasivos

Dios ama a quienes muestran misericordia por el prójimo.  Los musulmanes ven el Islam como una religión de compasión.  Para ellos, el Profeta de Dios significó una Misericordia para toda la humanidad:

“Y no te enviamos (¡Oh Muhámmad!) sino como una misericordia para los mundos” 

(Corán 21:107)

El Profeta Jesús también fue enviado como una misericordia:

“Y lo convertimos en un signo para la humanidad y en una misericordia…” 

(Corán 19:21)

En cierta ocasión una de las hijas del Profeta, fue a llevarle noticias de que su hijo estaba enfermo.  Él le recordó que Dios es Único, el que da y el que quita, y que todo en este mundo tiene un término prefijado, y le recomendó ser paciente.  Poco después le avisaron que su hijo había muerto, y los ojos del Profeta se inundaron de lágrimas.  Sus compañeros se sorprendieron, y el Profeta les dijo:

“Esta es una misericordia de Dios, que ha puesto en el corazón de sus siervos.  Ciertamente Dios es Misericordioso con quienes son compasivos.” 

(Sahih Al-Bujari)

Los misericordiosos serán bendecidos, porque se les tendrá misericordia.  El Profeta dijo:

“Dios no mostrará misericordia a quien no es misericordioso con la gente.” 

(Sahih Al-Bujari)

Y también dijo:

“El Misericordioso mostrará misericordia con los misericordiosos, sed misericordiosos con lo que está en la tierra, y Él que está en el Cielo será Misericordioso con ustedes.” 

( At-Tirmidhi)

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