“La persona más afortunada y dichosa en este mundo, de entre aquellos condenados al infierno el día del juicio será sumergida en el fuego del infierno tan solo una vez, y entonces se le preguntará: “Oh hijo de Adán, ¿alguna vez has vivido algo bueno? ¿Has experimentado alguna vez alguna bendición?” y él dirá: “¡Por Dios, no!, ¡Oh Señor!”
Narrado en Sahih Muslim, #2807, y Musnad Ahmad, #12699.