Dios.
La palabra para Dios en el idioma árabe es “Alá”. Para los musulmanes, Alá no es sólo “su” Dios, sino que Él es el Señor de todo el Universo. Una de las grandes equivocaciones sobre el Islam tiene que ver con el nombre de Dios en el idioma árabe. Algunos no musulmanes asumen que “Alá” es otro Dios diferente del Dios de los judíos o de los cristianos. Sorprendentemente, los judíos y cristianos que hablan árabe utilizan la palabra “Alá” para referirse a Dios. El judaísmo, el cristianismo y el islam, todos, creen en el mismo creador y sus raíces provienen del Profeta Abraham.
{…Creemos en Allah y en lo que se nos ha revelado, en lo que fue revelado a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y a las doce tribus, y en lo que Moisés, Jesús y los Profetas han recibido de su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos…}
Aunque creen en el mismo Dios, lo que difiere considerablemente es la manera de concebirlo. Por ejemplo, los cristianos piensan que Dios tiene un hijo, mientras que el Islam enseña que Dios no tiene ningún hijo.
{Dicen: El Clemente tuvo un hijo. Por cierto que han dicho algo terrible; Estuvieron los cielos a punto de hendirse, la Tierra de abrirse, y las montañas de caer derrumbadas porque le atribuyeron un hijo al Clemente. No es propio del Clemente tener un hijo. Todos los que habitan en los cielos y en la Tierra se presentarán sumisos ante el Clemente}
La lengua árabe no tiene equivalente a “eso”. Por lo tanto, en árabe, se refiere en su forma masculina “Él” o al plural de “Nosotros”. Estas palabras tienen que ver con los límites del leguaje de los humanos. En el Islam, Alá no es ni masculino ni femenino, pero es el Creador de ambos géneros.
En el Islam, la fe en Dios consiste en cuatro puntos:
1. La existencia de Dios.
2. Dios es el Señor Supremo.
3. Sólo Dios debe ser adorado.
4. Conocemos a Dios por sus más hermosos nombres y atributos.
1. La existencia de Dios.
Dios es real y su existencia es verdad. La existencia de Dios es reconocida por la naturaleza innata de cada ser humano. Por ejemplo, respecto a un castillo, aprendemos del constructor del castillo, así, pues, respecto al Universo, aprendemos sobre su Creador. La existencia de Dios se reconoce ya que las oraciones son respondidas; y por los milagros de los profetas, y por los libros que Dios reveló. Dios no es parte de Su creación, ni habita allí. Él está aparte y separado de lo que Él ha creado.
2. Dios es el Señor Supremo.
Dios es el único Señor y Soberano del mundo. No tiene ni esposa ni hijos. No duerme o ni se cansa. Él es único, perdurable, poderoso y eterno.
Dios es el “Señor”, significa que Él es el Creador, el Controlador, y el Dueño del Universo. Dios es el Rey y el Salvador, un Dios viviente, un Dios amoroso, pleno de sabiduría. El reino de los cielos y de la tierra le pertenecen exclusivamente a Él. Los ángeles, los profetas y los seres humanos están bajo su control.
{…nosotros estamos más cerca de él que su propia vena yugular}
{¿Acaso no saben que Allah conoce sus intenciones y sus conspiraciones? Allah bien conoce lo oculto}
{…sabe lo que hay en la Tierra y en el mar. No hay hoja que caiga que Él no lo sepa, ni grano en el seno de la Tierra, o algo que esté verde o seco sin que se encuentre registrado en un libro evidente}
Dios es el “Gobernante” de los seres humanos. Así mismo, el mundo físico se somete a su Señor, y los seres humanos se someten a las enseñanzas de su Señor. Dios distingue entre los bueno y lo malo. Y sólo Dios tiene la autoridad para determinar actos de adoración y establecer normas del comportamiento humano.
3. Sólo Dios debe ser adorado.
Las enseñanzas y el núcleo del Islam, así como el propósito sobre nuestra creación es el adorar y servir a Dios. Dios debe ser adorado con todo nuestro corazón. Nadie deberá ser adorado además de Él, nadie puede ser adorado con Él. Él no tiene un hijo, una hija, ayudantes, pareja o asociados en adoración. La adoración en su sentido más exhaustivo es únicamente para Dios. Una persona se vuelve musulmana al testificarle a Dios solamente el derecho de adoración.
Esto es el mensaje central de todos los profetas de Dios. Moisés declaró: “Escucha, ¡oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es”.[i] Jesús repitió el mismo mensaje cuando dijo: “El primero de todos los mandamientos es: “Escucha, ¡oh, Israel!, el Señor, nuestro Dios es, el Señor uno es”.[ii] Por último, el llamado de Muhammad (saw) 600 años después de Jesús fue:
“Y su Dios es un Único Dios: no hay otro Dios, excepto él…”.
4. Conocemos a Dios por sus más hermosos Nombres y Atributos.
A Dios no lo podemos ver en esta vida, y en el Islam no podemos hacer esculturas o pinturas de Dios. Así que ¿cómo lo conocemos?, pues lo conocemos por sus Nombres y Atributos que Lo describen. Él cuenta con más de 99 Hermosos Nombres y muchos más Atributos, que conocemos gracias al Corán y a las enseñanzas de Su Profeta Muhammad (saw).
{A Allah pertenecen los nombres [y atributos] más sublimes, invóquenlo entonces con ellos}
Les daremos dos ejemplos de los Nombres de Dios y de un atributo. Dos de los nombres más frecuentemente utilizados son: “El más Misericordioso” (ar-Rahman) y “El más Clemente” (ar-Raheem). Todos los capítulos del Corán (la Escritura Musulmana), con excepción de uno comienzan con la frase: “En el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Más Clemente”. Los musulmanes pronuncian esta frase para recordarse a sí mismos sobre el Amor y la misericordia de Dios cada vez que comen, beben, escriben o realizan alguna actividad importante.
Uno de los más hermosos atributos de Dios es el perdón, lo que define Su relación con los seres humanos. Los seres humanos son débiles y propensos al pecado, pero Dios desea perdonarlos. El Profeta Muhammad (saw) dijo:
“La clemencia de Dios es mayor que su ira”.
En el Islam no existe el concepto del pecado original, los niños nacen inocentes y puros, y no se confiesan los pecados a ningún intermediario. La fe enseña que uno se dirige directamente con Dios, quien reconoce sus debilidades, y pide por su perdón. ¿Cómo se hace esto? Aquí un hermoso ejemplo, una oración para pedir por nuestro perdón, enseñada por el Profeta Muhammad (saw):
“¡Oh, Allah!, tú eres mi Señor, no hay nadie más que merezca ser adorado excepto tú. Tú me creaste y yo soy tu siervo. Me apego a Tu pacto y Tu promesa tanto como me sea posible. Busco refugio en Ti del mal que he hecho. Acepto Tus bendiciones sobre mí y acepto también mis pecados. Por lo tanto, perdóname, porque no hay nadie más que pueda perdonar pecados excepto Tú”.
Una cosa es segura en esta vida, y eso es la muerte. El Islam no sólo explica cuál es el propósito de la vida, sino que también habla claramente acerca de la vida después de la muerte, y de cómo esta vida y la siguiente están relacionadas. Nuestra duración en la Tierra es corta y temporal. El fin de esta vida es el inicio de la siguiente, la cual durará para siempre. Es por eso que se le llama “El Último Día”. El Universo llegará a su fin en ese día. Todo será aniquilado. El Corán describe el Día de la Resurrección de la siguiente manera:
{Cuando el cielo se hienda, las estrellas se caigan, los mares se entremezclen y las tumbas sean abiertas, todos sabrán lo que hicieron de bien y de mal}
Todo el mundo comparecerá para ser juzgado por el Justo, el Equitativo y Misericordioso Dios acerca de las decisiones que hicieron en esta vida. Aquellos que fueron buenos serán aceptados en el Paraíso. Aquellos que hayan rechazado la fe y hayan hecho maldades, serán castigados con el Infierno.
¿Por qué un Día del Juicio?
Más de la cuarta parte del Corán trata sobre la Próxima Vida, esto es entendible, ya que para los musulmanes, la vida real está por venir. Y aunque los musulmanes viven con el estrés de la Próxima Vida, no desestiman su participación en esta, ni tampoco fomentan una vida de auto negación. El Islam está en contra del materialismo de hoy en día, que perjudica al espíritu, pero también está en contra del aislamiento de la sociedad.
Para comprender el razonamiento que hay detrás del Día del Juicio, tenemos que recordar cuál es el propósito de la vida. Estamos aquí para ser sometidos a las pruebas de Dios respecto a nuestras creencias y fe. A través de estas pruebas, intentamos perfeccionarnos a nosotros mismos y elevar nuestras almas al más alto nivel de pureza. Logramos esto a través de nuestra creencia en Dios, al buscar su guía a través de Libros que Él ha revelado y siguiendo el ejemplo de los profetas que Él ha enviado, y viviendo una vida de devoción y buenas obras, y buscando el arrepentimiento cuando no lo logramos. Por lo tanto, la conclusión es que esta vida de pruebas llegará a su fin y que cada uno de nosotros será juzgado, llegado el momento.
El juicio es necesario. La idea de que la gente verdaderamente malvada pueda escapar del castigo simplemente porque mueren, es totalmente inimaginable. ¿Podrá Adolfo Hitler escapar del castigo? Pensemos en todos los niños que han sido abusados, en los crímenes de guerra, en el maltrato animal, robos y violaciones. El punto de vista sobre la vida de que sólo somos animales inteligentes, que viven sólo una vez, es un permiso para el comportamiento irresponsable. Para ellos, se vive sólo una vez y si pueden evadir sus crímenes, pues que así sea. El Islam afirma que no va de acuerdo con la Justicia de Dios el que todas las personas sean tratadas de la misma manera.
{Entonces, los hombres acudirán en grupos [al lugar del Juicio] para comparecer ante su Señor y conocer el resultado de sus obras. Quien haya realizado una obra de bien, por pequeña que fuere, verá su recompensa. Y quien haya realizado una mala obra, por pequeña que fuere, verá su castigo}
Cada una de las almas que haya vivido será traída a la vida para su juicio final. En el Día del Juicio se manifestará la gracia divina y la justicia en toda su perfección. Las reglas de ese encuentro han sido establecidas en el Corán y por el Profeta del Islam:
1. Justicia Perfecta.
Dios juzgará entre la gente con perfecta justicia. La corte de Dios no discriminará en base a la raza, color, sexo o mera afiliación verbal a alguna otra religión. Nadie será tratado injustamente, ni siquiera en algo tan pequeño como lo es “una semilla”.
{Temed el día en que serán retornados a Allah, y en que cada persona reciba lo que merezca sin ser oprimido}
2. A cada uno lo suyo.
La justicia de Dios juzgará individualmente a cada uno, nadie sufrirá el castigo del otro.
{…y nadie cargará con los pecados de otro. Luego, volverán a su Señor y Él les informará acerca de sus discrepancias}
3. Registros escritos.
Las personas portarán en sus manos su “diario” personal, el que contiene todas sus obras, tanto las buenas como las malas.
{A cada uno se le expondrá el registro de sus obras, y verás a los pecadores que por temor a su contenido dirán: ¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de registro es este, que no deja nada grande ni pequeño sin enumerar? Encontrarán mencionado todo cuanto hayan cometido, y tu Señor no oprimirá a nadie}
4. Gracia Divina.
El Profeta del Islam nos informó:
“Dios el Todopoderoso ha dividido la misericordia en cien partes. Él conserva 99 y manda una a la Tierra. Y es debido a esa única parte, que las creaturas son misericordiosas unas con otras, así como la yegua aleja sus patas de sus potrillos para evitar pisotearlos”.
El Paraíso.
El Paraíso no es el lugar de residencia de Dios o un estado espiritual eterno de comunión con Dios, como algunos piensan. El Corán lo describe como un hermoso y maravilloso lugar que espera a aquellos que creen en Dios, en sus Profetas, y que realizan rigurosas obras buenas. El Paraíso es un lugar espiritual, sensual y de placer en el cual todos los sentidos serán complacidos al máximo. Es el lugar de múltiples gozos para los fieles, sus habitantes no sentirán dolor o tristeza, es en donde cada aspiración será finalmente realizada. Es el lugar de paz, con ríos y frutos, olores dulces, copas de oro, y la sombra del mismísimo Dios. El Corán nos dice que los placeres del Paraíso van más allá de nuestra comprensión:
{Nadie sabe la alegría que le espera [a los piadosos] como recompensa por lo que hicieron}
Ambos, hombres y mujeres vivirán en el Paraíso.
{Allah prometió a los creyentes y a las creyentes jardines [en el Paraíso] por donde corren los ríos, en los que disfrutarán eternamente, y hermosas moradas en los jardines del Edén, y sepan que [alcanzar] la complacencia de Allah es aún superior. Éste es el éxito grandioso}
La gente del Paraíso será feliz y experimentará la verdadera paz interior.
{Ciertamente los piadosos serán retribuidos con jardines y manantiales. [Se les dirá] Ingresen a ellos en paz, y estén seguros de que no se privarán de nada. Y purificaremos sus corazones de todo rencor. Serán todos como hermanos, y se sentarán unos frente a otros. Allí no volverán a sufrir, y vivirán eternamente}
El fuego del Infierno.
Así como los buenos serán recompensados por sus esfuerzos, aquellos que rechacen a Dios y se rebelen en contra de sus leyes, enfrentarán el castigo en la Próxima Vida. El Fuego del Infierno sirve como advertencia sobre las consecuencias de las decisiones que la gente tiene en vida. En el Islam, el Infierno está representado como un fuego feroz que quemará y castigará a aquellos que están encerrados allí. Es el lugar de intenso calor y sufrimiento, con agua y vientos calientes, y humo negro. En el Infierno, la gente es quemada y arrastrada con cadenas. Se les da agua caliente para tomar y plantas espinosas para comer. No hay mitigación en su castigo.
{[Se les dirá] Sufran el castigo por sus obras, y sepan que se les irá incrementando}
Las únicas personas que serán castigadas eternamente en el Infierno sin lugar a escapatoria son aquellos que negaron a Dios y que Le asociaron a otros en adoración. El Corán dice:
{Pero quienes no hayan creído serán castigados con el fuego del Infierno; no morirán ni se les aliviará el tormento; así castigamos a todo incrédulo}
Aquellos que creen en Dios, deberán pasar un tiempo en el Infierno por los pecados que hayan cometido en vida. Pecados tales como la arrogancia, el orgullo, el asesinato, las mentiras, la opresión, la inmoralidad, las calumnias, y la tacañería; se les castigará en caso de no haberse arrepentido antes de su muerte. De la misma manera, algunos serán castigados por haber sido negligentes en las obligaciones con Dios.
A pesar de las imágenes tan gráficas del Infierno, el mensaje contundente del Islam es la Misericordia y la Compasión de Dios, como el Profeta de la Misericordia dijo:
“Cuando Dios decretó la creación, se comprometió a sí mismo al escribir en Su libro que está junto a Él:
‘Mi misericordia es superior a mi ira’”.
- [i] Biblia: Deuterónimo 4: 35.
- [ii] Biblia: Marcos 12: 29.