La hermana Nishani (antes conocida como Indrani)
y su esposo, el hermano Rafiq (antes conocido como Chandara) compartieron con
la hermana Munirah Al Idros, su camino hacia el Islam.
Indrani tenía 6 años de edad
cuando murió su padre. Su madre dejó de rezar al sentir que su dios había sido
injusto al hacerla viuda con cinco niños pequeños. Indrani y sus hermanos y
hermanas fueron criados como hindús nominales. Ellos no tenían un altar ni
imágenes de dioses en su casa, como muchos hindús.
Cuando Indrani tenía 10 años de
edad, comenzó a amar dioses. Coleccionó imágenes de dioses y diosas hindús y
los adoraba en casa. Sentía la necesidad de rezar y pensaba que era extraño
que, a diferencia de otras familias hindús, su familia realizaba pocos rituales
de esta religión.
Durante su adolescencia, Indrani
comenzó a ir al templo tres veces por semana. Animó a algunos de sus amigos a
ir al templo con ella, ya que rápidamente se interesó más en el hinduismo.
Participó en actividades de bayanai
(cantos devocionales) y se hizo miembro del comité del Grupo Ayyapan en el
Templo Perumal durante varios años.
Un día, Indrani se enfermó
mucho. Consultó a varios médicos, pero le dijeron que no tenía nada mal. Sin
embargo, seguía enferma. Luego consultó a un Swami (un sacerdote hindú) para
que la limpiara de sevanai (espíritus malignos) que ella sospechaba
tenía dentro. El Swami y su asistente fueron a visitarla. El asistente
era Chandara, que participaba en los ritos religiosos del templo de ella, y
quien también había organizado viajes religiosos a Malasia para Indrani y sus
amigos.
Indrani estaba muy impresionada
con el conocimiento que demostró el joven mientras asistía al Swami.
Después de esa visita, Chandara
soñó con su diosa favorita, Kaliamma, que le decía que tomara a Indrani como su
novia. Después de mucha persuasión, su familia pidió la mano de Indrani en
matrimonio. Indrani y su familia quedaron gratamente sorprendidos con la
propuesta de matrimonio. Indrani no podía creer que su sueño de casarse con un
hindú piadoso se hiciera realidad.
A diferencia de Indrani,
Chandara fue criado en una familia hindú religiosa. Además de eso, Chandara era
el más religioso de su familia. Él solía caer en trance, recitando los mantras
sagrados de alabanza a los dioses y diosas que [supuestamente] lo poseían y
hablaban a través suyo. En el hinduismo, se considera un honor ser poseído por
los dioses o diosas.
Chandara y otros miembros del
grupo se reunían a menudo para escuchar las enseñanzas del Swami.
También hacían visitas a domicilio para perseguir a los malos espíritus de las
casas y cuerpos de la gente. Así fue como Chandara fue designado como asistente
del Swami.
Indrani nunca había entrado en
trance, pero había visto cómo Chandara era [supuestamente] poseído por el dios
elefante, Vinayagar. Chandara se comportaba exactamente como un elefante, comiendo
las frutas que el elefante come.
Mientras estaba en trance, la
gente se acercaba a Chandara para resolver problemas. Quienes lo hacían, se
prosternaban ante él pues lo consideraban como “dios”. Las vibuzi (cenizas
blancas) utilizadas para ungir la frente, eran llevadas a Chandara para que las
bendijera.
A pesar de todo esto, no se
sentía completo. Insatisfecho, sabía que algo no estaba bien en su vida. No
lograba ver la luz y siempre sentía que su camino era bloqueado por algún tipo
de oscuridad que quería aclarar para poder alcanzar la luz. Sabía que había 3.360
dioses hindús y le rezó a muchos de ellos.
Siempre que se sentía
confundido, iba a la biblioteca para encontrar más sobre el hinduismo. Aprendió
de los mayores, pero sabía que había mucho más qué aprender. Muchos de los
sacerdotes hindús no querían compartir todo lo que sabían; el conocimiento era
su tazón de arroz y no querían que les quitaran sus fuentes de ingreso.
Era difícil aprender sobre
hinduismo por cuenta propia, ya que la mayoría de los escritos estaban en
sánscrito. Chandara no podía encontrar ningún libro sagrado que satisficiera su
búsqueda. Todos los libros eran escritos por diferentes autores y cada uno de
ellos tenía ideas distintas sobre cómo y cuándo comenzó el hinduismo. Incluso
el Bhágavad Guitá (que enfatiza más en Vishnú), el Ramaiana y el Mahábharata eran
muy limitados. Estas escrituras sagradas eran más bien libros literarios, que
enseñaban que debemos ser buenos y orar a los dioses. Por encima de todos estos
dioses está el dios femenino, que es la Aadi Parasajti. Ella controla todo el
universo. La esencia del hinduismo es esforzarse en conseguir una buena
reencarnación y adorar a Dios y rezarle a Dios a través de los semidioses.
Durante esta búsqueda de la iluminación, Chandara fue abordado por un misionero cristiano que trabajaba en Toa Payoh. Y se involucró en el cristianismo con la esperanza de la iluminación. Sin embargo, no le gustó el cristianismo, principalmente debido al comportamiento de la gente en la iglesia; se dio cuenta de que los hombres y mujeres jóvenes se comportaban de manera indecente. El cristianismo no era lo que estaba buscando, y se retiró.