AB: Mi familia intentó. No
puedo entenderlo. ¿Pero sabes qué? Esa es una prueba. Aunque he cambiado mi
nombre hace 8 años ya, todavía me llaman por mi nombre anterior. Y entonces
dicen: ‘Oh me he olvidado de que eres musulmán’, y comienzan a hacer bromas.
Nunca termina.
E: es una de esas cosas donde
las personas ríen de lo que no comprenden. O temen lo que no pueden alcanzar.
Pero nadie puede pretender no entenderlo. Porque nunca he visto algo tan simple
en mi vida.
Como cuando recuerdo que me senté
y pregunte, ‘Entonces en que cree un musulmán’, y me hicieron una lista.
Entonces pregunte: “No hacen una separación entre los cristianos y los judíos”.
Ellos dijeron: “No, es todo lo mismo”.
Si al leer finalmente en el Corán,
la Biblia y la Tora, que es casi lo mismo que el Antiguo Testamento, se
encuentra con que el Corán es solo la afirmación de lo correcto y es lo
correcto dentro de estos libros (la Biblia y la Tora). Y luego te dices a ti
mismo: “¿Cómo sucedió esto cuando son todos de diferentes partes del mundo?”
Pero todos confirman la historia del otro.
En estos momentos estoy leyendo
un libro llamado Muhammad: la vida del Profeta. Por Karen Armstrong. Fue
escrito por una no-musulmana. Hasta ahora, solo estoy a un cuarto de camino;
pero comienza contando como originariamente intentaron hacer que Muhammad
parezca el ser más diabólico de la tierra; que estableció el Islam bajo el
poder de su espada. Pero luego comprendes que Muhammad solo peleó cuando debió
hacerlo. Muhammad solo luchó para defender el Islam. Es un libro muy bueno
acerca del hombre. Te deja saber que este personaje era un hombre. Solo tratamos
de decirte que fue nada más que un hombre. Como musulmanes decimos que él fue
el mejor ejemplo de un hombre sobre la tierra, hasta ahora. Y por lo que he leído
es el último de este tipo.
Cuando llegas más allá del
miedo a Farrakhan y a lo que dice – y lo digo como persona blanca – cuando
llegas mas allá de la ignorancia de creer que el Islam esta relacionado solo
con personas que vuelan cosas, eso no tiene nada que ver con el Islam. Lo podrán
hacer en el nombre del Islam. Pero no tiene nada que ver con el Islam. No se
puede discutir con eso.
Cuando hablo de Jesús con un
cristiano, no puede discutir conmigo. Y no hablo de discutir, diciendo: ‘¡Jesús
no es Dios!’ es decir, ¿Qué sentido tiene si es un hombre? Si yo fuese
cristiano, lo que para mi significa ser como Cristo, y Dios me preguntase, “¿Cómo
es que no te pareces mas a Jesús?” yo diría: ¡No soy mas parecido a Jesús
porque él se proclamó mitad Dios (y) yo soy solo un hombre!” eso no tiene
sentido.
Dios no quiere que las cosas
nos sean difíciles. Dios quiere que las cosas nos sean lo mas fáciles posible.
Si pides y eres sincero. Dios te responderá. Puede poner algunas piedras en tu
camino, para que en tu camino tambalees. Pero el responderá.
AB: háblame de la primera y
segunda vez que profesaste la Shahadah (profesión de fe).
E: Bien, la primera vez, fue después
de haber escuchado una grabación de Warith Deen Muhammad (hijo del
fundador de la Nación del Islam, Elijah Muhammad, que tomó la mayor
parte de La Nación del Islam establecida en el Islam). Eso rompió de
alguna manera el asunto de Jesús. Explicó
que nosotros (los musulmanes) les hacemos un gran favor a los cristianos
al
tratar a Jesús como un hombre. ¿Por qué Dios crearía a un hombre mitad
Dios y
lo compararía con nosotros? Eso me hizo pensar. Entonces profesé la
Shahadah.
Fue casi como un cristiano que
dice que acepta a Jesús. Luego dicen: “No importa lo que haga, estoy salvado”.
“Porque fui criado con ese tipo de mentalidad.” Como: “OK, yo acepto la verdad,
por lo tanto déjenme salir y pecar todo lo que quiera ya que estoy salvado”.
En ese momento no afirmaba ser
un musulmán. Yo elegí lo que quería creer. Dios me dio libertad de acción por
un breve periodo. Pero eventualmente era momento de decidirse. Estaba llegando
a un punto en donde me sentía emocional y espiritualmente insatisfecho. Tenía
dinero en el banco y un auto de $100.000, mujeres por doquier – todo lo que
crees que deseas. Y luego pensaba: “¿Por qué soy infeliz?” Finalmente esa voz
que te habla – no el suspiro (de Satanás) – la voz decía: “bien, básicamente
eres infeliz porque tu vida es pésima y no haces nada para cambiarla”.
Yo en ese momento no me permitía
hablarlo. Estás en un estado mental donde piensas: “Puedo descifrar esto solo”.
Finalmente fui lo
suficientemente humilde como para hablar con Divine y Abdullah acerca del tema.
Ellos me preguntaron: “¿Cómo te sientes? ¿Qué crees que es?” finalmente me encontré
allí profesando la Shahadah nuevamente. Desde ese momento me he comprometido y
he tratado de hacer lo mejor. Pondré lo mejor de mí para realizar mis oraciones,
empecemos por allí. No nos maltratemos porque hemos salido la noche anterior y
hemos bebido. Hagamos nuestras oraciones y recemos pidiendo fuerzas para
detener una cosa a la vez. En eso me estoy concentrando en este momento.
Sabes, una vez que sobrepasas
las cosas mayores, se convierte en algo sutil. Puede ser algo tan imperceptible
como mirar a un hombre, y no hablar mal de él, sino murmurar en tu mente. Las
cosas mas fáciles de vencer – bueno, no debería decir las mas fáciles – las mas
grandes son las mas difíciles de notar. Es la cosa sutil psicológica que te
ayuda a ver quien eres realmente. Tienes que poder enfrentar la verdad de quien
eres. Si no eres capaz, te desmoronarás.
La gente me cuestiona y dice: “¿Eres musulmán?” y yo pienso: “Si soy musulmán, pero también soy un pecador profesional”. Estoy intentando superarlo, retirarme. No diré que soy mejor que tu. Solo creo que me han mostrado la verdad y deseo salvarme”.
Adisa Banjoko es una escritora freelance
del área de la Bahía de San Francisco.